Amar a todos, confiar en nadie.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Boca con boca se desboca.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Mi secreto, en mi pecho.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Muerto al agua, borrasca segura.
Conozco al viajero, por las maletas.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Más da el duro que el desnudo.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Inclinar la balanza.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
A mala suerte, envidia fuerte.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Tinto con jamón es buena inyección.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Buenas judías la Mancha las cría.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
En cada casa, un solo amo.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Es ley la que quiere el rey.