La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
En casa de los tíos ella es la tía.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El vino casi es pan.
El amor no se oxida
Que no llegue la sangre al río.
Tirar la casa por la ventana.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
En casa del albañil, goteras mil.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Al saber lo llaman suerte.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
No hay buena salud donde no entra buena luz.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Un buen día nunca se olvida.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Poco dinero, poco sermón.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Pa' todo hay fetiche.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
La honestidad es un vestido de oro
Quien más tiene, más quiere.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Cavas tu tumba con los dientes.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Del favor nace el ingrato.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Más mato la gula que la espada.
No hay que conejear sin perros.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.