A los cien años todos calvos.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Las letras con sangre entran.
Despacio, que llevo prisa.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
El buey solo bien se lame.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El inferior paga las culpas del superior.
Amistad que murió, nunca renació.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Bueno de asar, duro de pelar.
La democracia también genera hombres deshonestos
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
La primera señora, la segunda escoba.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Salud perdida, salud gemida.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
La felicidad es como un león insaciable
De lejos parecen y de cerca son.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.