Lo prestado está a la vera de lo dado.
Nunca segundas partes fueron buenas.
El corazón conoce la amargura del alma.
No se puede repicar y andar en la procesión.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Donde entra beber, sale saber.
Más se junta pidiendo que dando.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Las grandes penas no se quejan.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Pon y te llamaran gallina.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
La madurez solo se vive una vez.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Hijo de tigre: tigrillo.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Lo hermoso, a todos da gozo.