Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Vale más tener que no desear.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
En buena casa, mal inquilino.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
De ese infierno no salen chispas.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Nadie muere la víspera de su muerte.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Cada pardal a su espigal.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Lo que no se conoce no se apetece.
Boca seca hace bolsa llena.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Hablar hasta por los codos.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Una hora de contento, vale por ciento.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El hombre es un animal de costumbre.
El gorrón tiene que ser sufrido.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.