Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Lo bueno dura poco.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
La esperanza alegra el alma.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Más vale tuerta que muerta.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Agua vertida, mujer parida.
Donde hay gallo, no canta gallina.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Haz lo que haces.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Nunca falta un roto para un descosido.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
La necesidad hace maestros.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Quien nada pide, nada recibe.
La mejor felicidad, es la conformidad.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Desbarata hasta un balín.