A padre avaro, hijo pródigo.
Lo que va viene.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Comida hecha, amistad deshecha.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Amor con amor se paga.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Desvestir un santo para vestir otro.
Espéjate para que veas cómo eres.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Buena cara dice buen alma.
Perro flaco soñando con longaniza.
El follo del santo, no hiede tanto.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Presto se va el cordero como el carnero.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Bien cantas, pero mal entonas.
La oración breve sube al cielo.
Chilla más que un camionao é pollos.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
El buen vecino, arregla el camino.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Vino y mujer, te ponen al revés.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Hombre chico, pensamientos grandes.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Regla y compás, cuanto más, más.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
No hay boda sin doña Toda.
Nada es barato sin una razón.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.