Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
El toro y el melón, como salen, son.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Y vuelta la burra al trigo.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Bien reza, pero mal ofrece.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Nunca con menores, entables amores.
El que tiene tierra, tiene guerra.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Desbarata hasta un balín.
Dar es corazón, pedir es dolor
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Boca de miel y manos de hiel.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Las obras, con las sobras.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Año lluvioso, échate de codo.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La contradicción es la sal del pensamiento
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.