Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
No todos los que van a la iglesia son santos
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
A largos días, largos trabajos.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
A cada rey su trono.
Si vives de fiado, vives señalado.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
En Octubre echa pan y cubre.
El que del campo viene, cenar quiere.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Cada cual a lo suyo.
El que venga atrás que arree.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Caridad con trompeta, no me peta.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Sigue los impulsos de tu corazón
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.