Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Año de endrinas, año de espinas.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Lo bien hecho bien parece.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Refran viejo, nunca miente.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El que necesita, te visita.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Cantando se van las penas.
Cuatro ojos ven más que dos.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Año de heladas, año de parvas.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
En enero, cada oveja con su cordero.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Quien tiene arte va por todas partes.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Bien ama quien nunca olvida.
Dan darán, dicen las campanas.
Ávila, santos y cantos.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El que nace chicharra, muere cantando.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.