Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
No hay alegría sin aflicción.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Cuentas claras, amistades largas.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
La felicidad no es cosa de risa
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Quien no sabe dar sabe recibir
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Las flores son para los muertos.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Se queja más que la llorona.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.