El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Donde dije digo, digo Diego.
Desee bien, sea bueno.
A la vejez, cuernos de pez.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Hay más días que ollas.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Hoy por ti, mañana por mí
La verdad sale en boca de los niños.
Bonitas palabras al más listo engañan.
El amor refresca como el rocío
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Hijos casados, duelos doblados.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
El triunfo de los crueles es breve
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.