Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Oir a todos, creer a pocos.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Con pan y vino, se anda el camino.
El necio dispara pronto sus dardos.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
El pobre de su pobreza no sale.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
A quien presta nada le resta.
La fantasía es el reposo del alma
Que cada sacristán doble por su difunto.
Cuando no está preso lo andan buscando.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
El que canta, sus males espanta.
Cada uno en su casa es rey.
Palabras sin obras, barato se venden.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Al erizo, Dios le hizo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Año de hierba, año de mierda.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Dios da frío según la ropa.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
La voz del asno no pasa del tejado.
Gallo viejo con el ala mata.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
La barca pasa, pero el río queda.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.