Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Bailar la trabajosa.
Casa cerrada, casa arruinada.
No hay dos sin tres.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
La buena cena, temprano suena.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
La alegría alarga la vida.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
La mucha tristeza sueño acarrea.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Jugar a dos barajas.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Con putas y bretones pocas razones.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Cada día olla, amarga el caldo.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.