En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Por Santa Lucía, vuelve el aceite a la oliva.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
La boda de los pobres, toda es voces.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Loquillo y los Trogloditas.
A feria vayas que más valgas.
Juego y bebida, casa perdida.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Perro flaco soñando con longaniza.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Hablen cartas y callen barbas.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Quien tiene candela, jamás se congela.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Qué bien canta María después de la comida.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
A enemigo que huye, puente de plata.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Niebla en verano, norte en la mano.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Rodilla de lana a su dueño engaña.