En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
A barco nuevo, capitán viejo.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Cada cual decía del amor que tenía.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
A casa vieja, portada nueva.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Dinero guardado, barco amarrado.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Dar palos de ciego.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
La oración breve sube al cielo.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
De día no veo y de noche me espulgo.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
La mentira busca el rincón.
Dar un cuarto al pregonero.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Madre muerta, casa deshecha.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Hablar con lengua de plata.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
El que tiene narices, no manda a oler.
De buen caldo, buenas sopas.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.