Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
A tal casa, tal aldaba.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
A buen hambre, no hay pan duro.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Boca con duelo, no dice bueno.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Comer en bodegón y joder en putería.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Carnero, comer de caballero.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
No todo lo que pendula cae
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
La sagre es más espesa que el agua.