Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
De desgraciados está el mundo lleno.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
El barco de las promesas ya zarpó.
Despacito y buena letra.
Campo florido, campo perdido.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Deja que el buey mee que descansa.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Hacer la del humo.
Para San Antón, gallinita pon.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Julio, siega y pon tres cubos.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Juego y paseo, solo para recreo.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Hay que leerle la cartilla.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Junio brillante, año abundante.
El que las hace, las imagina.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
El Rey es poco para su porquero.
¡Chínchate un ojo!
El tonto ni de Dios goza.
El sueño es hermano de la muerte.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Quien cae no tiene amigos.
Mediado enero, mete obrero.