Arreboles al oriente, agua amaneciente.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Secreto de tres, secreto no es.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Haber muchos cocos por pelar.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Hasta el final nadie es dichoso.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Cada cosa pía por su compañía.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que afloja tiene de indio.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Orejas de burro.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Pan candeal no hay otro tal.
No es para cualquier chiflar a caballo.
El que bien te quiere te hará llorar.
Hacer un hueco para tapar otro.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.