Más haces callando que gritando.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
La última cuenta la paga el diablo.
La zagala y el garzón, para en uno son.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
El perro flaco todo es pulgas.
La buena obra, ella misma se loa.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Cebada granada, a ocho días segada.
La unión hace fuerza.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Entre pillos anda el juego.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Rectificar es de sabios.
La mucha tristeza es muerte lenta.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Ajo hervido, ajo perdido.
No por mucho pan, es peor el año.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
A la justicia y a la inquisición, chitón.