Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Burgáles, mala res.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Burro amarrado, leña segura.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
En boca cerrada no entran moscas.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Cague la espina quien se comió la sardina.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
La manda del bueno no es de perder.
Mal suena el Don sin el din.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Amante atrevido, de la amada más querido.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Gozo que no se comunica, se achica.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Bailar con la más fea.