Las penas con pan son buenas.
En Agosto trilla el perezoso.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
No hay boda sin doña Toda.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Como buscar una aguja en un pajar.
Madre no hay más que una.
El queso pesado, y el pan liviano.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El vino y la verdad, sin aguar.
Callar como puta tuerta.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Oración de perro no va al cielo.
Buena es la linde entre hermanos.
Abril, uno bueno entre mil.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
El que se brinda se sobra.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
El Rey reina, más no gobierna.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.