El que duerme con niños amanece mojado.
Con promesas no se cubre la mesa.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
La que no baile, de la boda se marche.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Moza reidora, o puta o habladora.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Lo comido por lo servido.
Todo hombre tiene su manía.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
La venganza es un plato para tomar frío.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
El amor enseña a los asnos a bailar
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
A camino largo, paso corto.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Vive y deja vivir.