En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El corazón no sabe mentir
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Buena es la costumbre en el bien.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
A buen santo te encomiendas.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Irse a chitos.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Julio, siega y pon tres cubos.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
El sueño es alimento de los pobres.
La mar que se parte, arroyos se hace.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Me traen por la calle de la amargura.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Chico de plaza, chico de mala raza.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Una alegría esparce cien pesares.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
El ama brava, es llave de su casa.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Entre col y col, lechuga.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Cada cosa pía por su compañía.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.