Quien ruega al villano, ruega en vano.
Hijo de tigre: tigrillo.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Más peligroso que chocolate crudo.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
En casa llena no hay mujer mala.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
El tiempo lo arregla todo
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Estar como un gallo en paté.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
La fe no tiene miedo.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Orden y contraorden, desorden.
Amor de amos, agua en cestos.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Caras vemos, corazones no sabemos.