El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Nunca falta Dios a los pobres.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El muerto se asusta del degollado.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Todo tiene solución menos la muerte.
Más vale dar que la carga llevar.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Alcanza, quien no cansa.
Después del relámpago viene el trueno.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Comer verdura, y echar mala verdura.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Parecer uña y carne.
Ese es carne de presidio.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Jodido pero contento.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
El que busca, encuentra.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Haces mal, espera otro tal.
No ensucies donde comes.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Besugo de enero vale un carnero.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.