Haz mal y guárdate.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
El que no ayuda, estorba.
Por unas saludes, no te desnudes.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
No hay enemigo chico.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
De lo vedado, un solo bocado.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Quien dice lo que no siente, miente.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Una retirada a tiempo es una victoria.
Al que obra bien, bien le va.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
El corazón conoce la amargura del alma.
La experiencia es a veces dolencia.
A la fuerza ahorcan.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
No hay bueno caro ni malo barato.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Donde hay carne, hay hermosura.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Plata en mano, culo en tierra.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.