Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Decir, me pesó; callar, no.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Gran constipado, culo apretado.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Por San Antón, la gallina pon.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Puta me veas y tú que lo seas.
La magnificencia prestada, es miseria.
El que nada duda, nada sabe.
Fingir ruido por venir a partido.
El amor entra por los ojos.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
La libertad vale más que el oro
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
No hay novia fea ni muerto rico.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Al que quiera celeste, que le cueste.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Una hora de contento, vale por ciento.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Donde humo sale, fuego hay.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Agua al higo y a la pera vino.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.