El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
No te metas donde salir no puedas.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Comida sin hospitalidad es medicina.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Quien mucho duerme, poco vive.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
El que no está contra ti, está contigo.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
No hables por boca ajena.
Dios no se queda con nada de nadie.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Vino sacado hay que gastarlo.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Con el engañador, se tú mentidor.
Mal mascado y bien remojado.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Cabeza loca no quiere toca.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Oír es precioso para el que escucha.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
En vender y comprar, no hay amistad.
Las apariencias engañan.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.