Agárreme, que llevo prisa.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Mano que te da de comer no has de morder.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Ladran, pues cabalgo.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Hablando mal y pronto.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
A quien has de acallar, has de halagar.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
El tiempo es oro.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Pedir las perlas de la virgen.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Más vale una imagen que cien palabras.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Gran calma, señal de agua.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Palo dado ni Dios lo quita.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Del favor nace el ingrato.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Rico y de repente, no puede ser santamente.