Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
La paciencia es la llave del paraíso.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Estás más perdido que un juey bizco.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
La hambre no tiene aguante.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
El sol brilla para todos.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Agua beba quien vino no tenga.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
El vino y la verdad, sin aguar.
A brutos da el juego.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Educación y pesetas, educación completa.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Variante: El sordo no oye, pero compone.