A candil muerto, todo es prieto.
Al último siempre le muerde el perro.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Necio es quien con necios anda.
No todo el que llora, de pena llora.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
El que bien vive, harto letrado es.
Amores de lejos no son parejos.
La palabra emitida no puede recogerse.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Para presumir hay que sufrir.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
El que antes muere, antes lo entierran.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Llevar bien puestos los calzones.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
A burra nueva, cincha amarilla.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Ante Dios, todos somos iguales.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.