El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Abre la boca que te va la sopa.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
El que sabe sabe y el que no es jefe
La casa caída, el corral agrandado.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Sin harina no se camina.
La boda de los pobres, toda es voces.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
En el pedir no hay engaño.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Al pan, pan. Al vino, vino.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Pisar mierda trae buena suerte
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Mañana te lo dirá la vida.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Ponerse la tapa en la cabeza
Hasta los animales cuidan sus crías.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
No es bueno huir en zancos.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.