La falta de progreso significa retroceso.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Dios aflige a los que bien quiere.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Estoy en un callejón sin salida.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Maestre por maestre, seálo éste.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Comer sin vino, comer canino.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Es como llevar leña para el monte.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Al mejor nadador se lo lleva el río.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El hambre es la mejor salsa
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Sin padrino no hay bautizo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Vino y pan andar te harán.
Un "quizá" ni ata ni desata.
La mujer es gente en la letrina.