Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Nadie perdona que le hagan un favor.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
A buen comedor, quitárselo de delante.
La muerte a nadie perdona.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Mira la peseta y tira el duro.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
El tropezón enseña a sacar el pie.
El buen alimento cría entendimiento.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
La felicidad es como un león insaciable
Comida que escasea, bien se saborea.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Calienta más el amor que mil fuegos
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Qué buenos semos, mientras comemos.