A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
El pecado te acusa.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Lo quiere como la mula a la carreta.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
A cazuela chica, cucharadica.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Más se junta pidiendo que dando.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Yegua cansada, prado halla.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Hambre matada, comida acabada.
Amor nunca dice basta.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Soñar no cuesta nada.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
El que no te ama, burlando te difama.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
La felicidad da la vista a un ciego
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Tanto pedo para cagar aguado.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
En carrera larga hay desquite.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Nunca llovió que no se despejara.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.