Por la plata baila el mono.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Lo que hace el burro, pare la burra.
El buen vino, venta trae consigo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Buen moro, o mierda u oro.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
El Rey es poco para su porquero.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Palabra de cortesano, humo vano.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
El cerdo siempre busca el fango.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Bien reza, pero mal ofrece.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Quien se excusa se acusa.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Año malo, panadera en todo cabo.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
De los escarmentados nacen los avisados.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.