Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
En la necesidad se conoce la amistad.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Donde no hay celos no hay amor.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Ser el último orejón del tarro.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Ser feliz como pez en el agua
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Barba hundida, hermosura cumplida.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Vecinas porque les digo las mentiras.
La sierra, con nieve es buena.
Dios aprieta pero no ahoga.
Las penas de amor las quita el licor
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Me cayó como patada en la guata.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Más mamado que chupo de guardería.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Quien tiene arte va por todas partes.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Más ven cuatro ojos que dos.
Ave que vuela, a la cazuela.
Se defiende como gato panza arriba.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.