Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
A más años, más desengaños.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Peso y medida, alma perdida.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
No lo hurta, lo hereda.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Quien mucho desea, mucho teme.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Quien lee y escribe no pide pan.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Gota a gota se forma el río.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Elige tu compañía antes de sentarte.