Voz del pueblo, voz del cielo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Date buena vida, temerás más la caída.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Hijo descalostrado, medio criado.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Dios da, nunca vende.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Cabeza vana no cría canas.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Burro suelto del amo se ríe.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Confesión hecha, penitencia espera.
Nadie se muere dos veces.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Divide y vencerás.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Una flor no hace primavera.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
A ave de paso, cañazo.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
El movimiento se demuestra andando.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Donde uno piensa, otro sueña.
Pasará, sea lo que sea.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
El perro flaco todo es pulgas.
Como vives, juzgas.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.