Hablar con lengua de plata.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Donde hay orden, hay bendición.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Hacer la del humo.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Más vale morir de risa que de ictericia.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El que mal anda, mal acaba.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Cada pájaro lance su canto.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Cada uno se rasca donde le pica.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
La oración de los rectos en su gozo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Hacer la plancha.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Cada hombre deja sus huellas.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
El de las piedras hace pan.
El temor modifica tu conducta.
A perro viejo no hay tus tus.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
La casa se arruina por la cocina.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
El hombre nació para morir, es mortal.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.