Cortesías engendran cortesías.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Buena muerte es buena suerte.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Abril frío, poco pan y poco vino.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Ocasión perdida, para siempre ida.
La avaricia rompe el saco.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
El hablar mismo idioma.
Si ofendes serás ofendido
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Me cortaron las piernas.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
¿A un perdido, quién lo pierde?.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Los enamorados, no ven a los lados.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.