Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Para que quiere cama el que no duerme.
Cama de novios no la tienen todos.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
El relajo es dulce después del trabajo.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Amor y vino, sin desatino.
Que cada cual espante sus pulgas.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Una deuda, veinte engendra.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Nada es barato sin una razón.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Peor es la moza de casar que de criar.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
El papel que se rompa él.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El que venga atrás que arree.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Son cáscaras del mismo palo.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
La Justicia entra por casa.
A roma va, dinero llevará.
Mujer con toca, dos veces si.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.