Una lágrima puede decir más que un llanto.
El tiempo de Dios es perfecto.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Asno de dos, válgale Dios.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
A batallas de amor, campo de plumas.
Lo prometido es deuda.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Los refranes no engañan a nadie.
Pueblo chico infierno grande.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Persevera y triunfarás.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Se te cayó e cassette
A mucho amor, mucho perdón.
En el camino se enderezan las cargas.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Siempre hay un roto para un descosido.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Quien sabe, sabe.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.