Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Todo tiene un fin.
Ayúdate que Dios te ayudará.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Quien siempre adula se quema las mangas
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
La oración breve sube al cielo.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Ruego de Rey, mandato es.
A buen amigo buen abrigo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
A Dios, nada se le oculta.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Freídle un huevo, que dos merece.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.