Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
El mono sabe el palo al que trepa.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Tras de corneados ? Apaleados.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Haz lo que creas que está bien.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Al pan pan y al vino vino.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
La puerca tira del tapón
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Ser feliz como pez en el agua
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Del lobo un pelo.