Humano es el errar y divino el perdonar.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El que sabe sabe y el que no es jefe
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Va como honda que lleva el diablo.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
No hay primera sin segunda
Depende de cómo caigan las cartas
Cada arroyo tiene su fuente.
Las cruces son las escaleras al cielo.
En septiembre cosecha y no siembres.
A la larga, todo se arregla.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Una manzana roja invita piedras.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Abril, lluvias mil.
Casarse bajo el palo de la escoba
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
De tal palo tal astilla.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Como quitarle el poto a la jeringa.
Amor breve, suspiros largos
Un momento puede hacernos infelices para siempre
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
La fantasía es la droga de la mente
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.