El agraviado, nunca desmemoriado.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
La gotera cava la piedra.
En guerra avisada no muere gente.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Para el avaro, todo es caro.