No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Agárreme, que llevo prisa.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Tiempos pasados fueron mejores.
A viña vieja, amo nuevo.
Hay que ver para creer.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
El que nada sabe, de nada duda.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Para colmo de males, tratar con animales.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Quien nada hace, nada teme.
Las noticias malas nunca llegan solas.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Antes huir que morir.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
La Luna de Enero y el amor primero.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
No dejar títere con cabeza.
Beneficios son cadenas de obligación.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
El que presta no mejora.
Nadie tira piedras a su propio tejado.