Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Donde hay amor, hay dolor.
Ve tu camino para no tropezar.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Alabanza propia es vituperio.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Desee bien, sea bueno.
la ropa son alas.
Cada oveja con su pareja.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
La buena obra, ella misma se loa.
Las aguas mansas son las peores
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
El tiempo todo lo cura
Panza llena, quita pena.
Las arrugas son la tumba del amor
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
No juzgues el barco desde tierra
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El que no mira, suspira.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Don sin Din, gilipollas en latín.
La pasión embellece lo feo
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El que la sigue la consigue.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Tu hablar te hace presente.
Aun el león se defiende de las moscas.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Es de bien nacido ser agradecido
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos